Para que florezca por años

Tu orquídea está hecha de cerámica, perla y piedra natural, materiales nobles que agradecen un cuidado sencillo. Con estos gestos, tu pieza se conserva como el primer día.

Gestos diarios

  • Ponte tus aros al final, después del perfume, la crema y el peinado.
  • Quítatelos antes de dormir, de nadar o de entrar a la ducha.
  • Guárdalos en su estuche, lejos de la humedad y del roce con otras joyas.

Limpieza

Pasa un paño suave y seco cuando lo necesites. El agua, los perfumes y los productos de limpieza opacan la perla y la cerámica con el tiempo, así que mantenlos lejos.

La perla, con cariño

La perla de agua dulce es viva y delicada. Evita el contacto con ácidos y guárdala siempre separada de piezas con filo. Un trato amable la mantiene luminosa por años.

Belleza que permanece en el tiempo. Con un poco de cuidado, permanece aún más.